jueves, julio 29, 2010

Ay Wey! I DOSE o lo que es lo mismo ¡Drogas gratis para todos!

El día de hoy, les traigo la luz. Sucede que en mi acostumbrado paseo por la red, me topé con una nota que hablaba de los más recientes "trends" entre los adolescentes gringos, entre pendejadas como las "silly bands" (una especie de ligas-pulsera con formas de animales, estrellas y otras figuritas que ahorita parece que son la onda en los high schools) y la onda de los vampiros anémicos sin sangre de TWILIGHT encontré una cosa que no sólo me sorprendió, sino que me llenó de esperanza.

Si quieren ver qué demonios es eso de las silly bands ahí les va:



Pero lo que me llenó de expectativa era una cosa que se llama I Dose y se supone que es la droga del futuro. 100% legal, sin efectos secundarios, sin daños a la salud y además "gratis" así que dije "pos dónde me formo", pero antes decidí investigar qué era exactamente el I Dose.

Al investigar, resulta que el I Dose es un archivo mp3 grabado con un sistema llamado Binaural, que consiste en crear el efecto que se obtendría al grabar con dos micrófonos ubicados más o menos a la misma distancia que las orejas en una cabeza humana. Esta técnica es bastante antigua, y para experimentarla se requiere el uso de audífonos. Es una forma de engañar al cerebro haciéndole sentir que el sonido proviene de distintas distancias y direcciones. El ejemplo más conocido de una grabación binaural, aunque no es un I Dose, es: (sólo funciona con audífonos y está bastante cagado)



En el caso del I Dose, se supone que se usa el mismo principio para generar unas actividad cerebral similar a la que se presenta bajo el influjo de algunas drogas. La onda es que se generan unas ondas cerebrales super cabronas y te pones bien pachequísimo.

Y en mi mismo espíritu investigativo, descubrí un reportaje acerca de que se está prohibiendo en algunas escuelas el uso de audífonos por el miedo al I Dose, en ese momento dije "No, pos sí ha de funcionar" y me di a la tarea de buscar un audio I Dose para escucharlo (con fines puramente científicos e investigativos). Encontré varios en youtube y me di a la tarea de escuchar uno...

Dura diez minutos...

Nada...

Va de nuevo...

Nada...

O mi tolerancia a las drogas a estas alturas está super cabronsísima, o de plano está madre no sirve...

Para la quinta vez que la oí, ya empecé a sentir algo... (que se me dormía la nalga derecha por estar sentado tanto tiempo)

O sea que según yo, nada. No funciona, o por lo menos a mí no me hizo nada, sin embargo hay varios vídeos en youtube de chavitos que de verdad parece que están pachecos después de escuchar los archivos de I Dose.

Para que no sufran aquí les dejo uno: (acuérdense que es con audífonos)



El I Dose, efectivamente es gratis, no es dañino, ni adictivo, pero al parecer nomás no sirve. Ya ni en las drogas se puede confiar... Chale!

P.D.
Si a alguien le funciona, por favor deje un comment, porque entonces significa que o tengo que comprar nuevos audífonos o sacarme la cerilla de las orejas.

jueves, julio 22, 2010

Somos unos llorones

Cada vez que me entero de un nuevo avance tecnológico, me da miedo. Me da miedo pensar en que nuevo lloriqueo nos traera esta vez. La tecnología está pensada para facilitarnos la vida, pero pareciera que se vuelve como un papá consentidor que nos malcría y nos vuelve quejumbrosos, me desconcierta cada vez que alguien se queja de algo.

“Es que no mames, la red está lentísima”
¿Te parece? ¿De verdad crees que esperar unos minutos para tener acceso a practicamente cualquier cosa es “demasiado”? Cuando oigo ese tipo de berrinches, me pongo a pensar que hace no más de 15 años, lo normal era que para hacer un trabajo de la escuela, tuvieras que ir a una biblioteca, revisar entre chingos de libros del tema que estabas investigando, encontrar el que tenía la info que buscabas y después fumarte una fila de cien cabrones para poder fotocopiar el libro. Si comparas eso con abrir el navegador y entrar a wikipedia, sin importar que tan lenta esté la red, no te tardas ni una décima parte. Y eso es sólo hablando de la escuela, no mames lo difícil que era ver pornografía hace quince años, no mames, si conseguías una película en VHS, la guardabas como un tesoro, aunque fuera una copia pirata de quinta generación y se viera pinchísima. Es más, cuando empezó a haber porno en internet, con la conexión dial up te tardabas siglos en descargar una foto, que además era una página de una playboy de 1987, que algún cabrón había digitalizado utilizando un scanner de 30 dpi de resolución, por lo que la pinche foto además de vieja, se veía como personaje de super nintendo, super pixeleada.

“Mi celular está jodidísimo, necesito comprarme un iphone/blackberry/etc.”
No necesitas ni madres. A quién engañas. Para que chingados quieres un teléfono con conexión a internet, video conferencia, office portátil, reproductor de audio y vídeo y capacidad para transmitir un live feed de vídeo a internet. No mames, lo más que vas a hacer con tu teléfono de 8 mil pesos es hablar, mandar mensajes, tomar fotos y chance meterte a facebook o twittear, porque la neta, seamos honestos, la mayor parte del tiempo no traes crédito en el teléfono y nomás lo usas para recibir llamadas y SMS. No quiero ni pensar en los tiempos en que los teléfonos celulares no existían y a lo más que aspiraba la gente para estar comunicada, era traer monedas por si acaso encontraban un teléfono público que funcionara. Además toda la gente se sabía chingomil números de teléfono porque los teléfonos no tenían memoria, en cambio ahora yo no me sé ni el mío.

Además, como dice mi cuate el Rolas, nos la pasamos quejándonos de cosas para las que no contribuímos en nada. ¿O alguno de ustedes ayudó en las investigaciones para desarrollar la telefonía celular, o la fibra óptica, o el internet, o algo? No, ni yo tampoco, pero somos re buenos pa' quejarnos y criticar, y lo peor es que yo también de pronto me pongo de quejumbroso y cuando me cacho chillando porque en el skype el vídeo se freezea me dan ganas de agarrarme a patadas en las encias a mí mismo. La neta no aguantamos nada, somos unas drama queens. De pronto me da por imaginar qué pensaría un cazador de la era del hielo, un gladiador romano, o un guerrero azteca de ver a sus tatara tatara tatara tatara tatara tatara nietos chillando como pinches nenitas porque no tenemos recepción en el cel o nuestro carro no tiene aire acondicionado. Chale...

martes, julio 13, 2010

el espectáculo más grande del mundo

Durante muchos años de mi apestosa vida, me vi angustiado por el hecho de no saber si uno de los recuerdos que guardo de la infancia era real, o me lo había imaginado y a fuerza de repetirlo en la cabeza lo había plantado como un recuerdo real en mi memoria. El recuerdo era así:

De muy pequeño, yo era fan from hell de Cepillín (sí, el payasito de la tele, el de tara, tara la guitarra) debido a mi hoy avanzada edad, me tocó ver el primer programa de tele del payachito de la idem, bueno, no sé si el primero, primero, pero sí la primera serie de programas que hizo.

El caso es que siendo yo un imberbe mocoso de, yo calculo unos cinco años, mi jefa llega un día y me dice que me va a llevar a ver a Cepillín y al hombre verde. Lo del hombre verde, la neta me valió como dos toneladas de madres, pero lo de Cepillín si me prendió machín, máxime que el programa de tele del payachito de la misma, había dejado de transmitirse al menos un año antes, por lo que yo traía un sindrome de abstinencia payasil bastante cabrón.

Aunque ahora que lo pienso, no puedo más que admirar a la mente creativa que decidió que lo que necesitaba el DF era un espectáculo super cabronsísimo en el que se conjuntaran los talentos del chepillín y el "hulks", por parte del payaso no hay pedo. Ponlo a cantar y a bailar y tara tara la guitarra y ya estuvo, pero ¡¿Qué chingadísimas madres haces con un cabrón sordo y mamadísimo cuya máxima gracia era dejarse pintar de verde, ponerse ropa rota y gruñir como cuerco?! Pues a este visionario del choubisnes, le valió madres y se organizó su magno evento.

Llegó el gran día, llegamos a lo que yo recuerdo que era el gimnasio Juan de la Barrera, ahí hicimos fila durante horas, o al menos eso me pareció, hasta que finalmente un torrente imposible de contar (porque yo tenía 5 años y nomás sabía contar hasta el cien) de mocosos salió del recinto (ahora supongo que en el mismo día hubo más de una función y a mí me tocó la segunda o tercera de tan maño, digo magno espectáculo).

Después de que el local fue desalojado, pudimos entrar y ocupar nuestros lugares, el acomodo de las sillas era una cosa entre quinciaños y mitín del PRI en los ochenta. En el centro del lugar había un majestuoso escenario de más o menos 6 por 6 metros y elevado como ochenta centímetros del piso.

Anunciaron la primera, segunda y tercera llamadas y finalmente las luces se apagaron y entró al recinto el gurú de la payasología televisiva al ritmo de "La feria de Cepillín". No recuerdo en que momento, pero debe haber sido al inicio del espectáculo, Cepillín anunció que se trataba de un show conceptual con una trama complicadísima y muy cabrona con una estructura basada en los clásicos de la literatura del siglo de oro español cruzado con expresionismo alemán y surrealismo sesentero de cine de luchadores, en la que en algún momento un grupo de truhanes atentarían contra la integridad física del kingpin de los payasos de la telera, pero se hizo hincapié en que Cepillín no sería lastimado de ninguna forma, que estuvieramos tranquilos, que el ídolo payasil de la chamacada no sería dañado de ninguna forma.

Una vez hecho el anuncio, comenzó el chow: el Cepi se cantó sus greatest hits y todo iba pocasujefa, hasta que de pronto, un grupo de luchadores entra corriendo al lugar y procede a partirle su mandarina en gajos al ídolo de mi juventú... (ahí me enteré de que los luchadores eran los únicos enemigos naturales y depredadores que tienen los payasos de la tele en su hábitat natural) primero me asusté, pero luego recordé la advertencia y me tranquilicé (al paso de los años hice la conjetura de que la advertencia había sido incluída en el show debido a que en alguna función anterior debe haber habido cientos de niños chillando, ante la imagen del heroe caído. Aunque me gusta más pensar que ante el ataque, una horda enardecida de enanos mocosos fanseses de Cepillín habían intentado linchar a los luchadores)

Como haya sido, el caso es que los representantes del pancracio abarataban chulamente a Cepillín sin que hubiera ninguna esperanza, hasta que de pronto, las luces del escenario viraron a verde y con característica música de pianito como fondo, pasó corriendo junto a mí la figura del mismísimo Lou Ferrigno, el Hulk de la tele. Las luces verdes eran porque el presupuesto no daba para pagar la caracterización, supongo, porque hasta donde recuerdo el Hulk no estaba pintado sino nada más alumbrado de verde.

En ese momento el Hulk de la tele llega al escenario a salvar al payasito de la tele poniéndose parejos a los luchadores. Cepillín presenta al invitado, la banda asistente aplaude al "hombre verde" y el mencionado mostro sale corriendo igual de rápido que como entró. Acto seguido y una vez reestablecido el orden del universo tal como lo conocíamos, Cepillín se avienta otras rolitas y el chow llega a su fin.

Eso es lo que yo siempre he recordado, pero conforme crecía, la verdad dudé muchas veces de esas imágenes, creyendo que a nadie en el mundo se le hubiera ocurrido hacer un espectáculo tan pacheco y estrambótico como el que acabo de narrar.

Así pasaron hartos años, hasta que hace poco mientras baboseaba por la web encontré esto:




¡¡¡La prueba de que fue real!!! No crecí con una mentira. La verdad es que no sé si todos los detalles que recuerdo son reales, pero lo que sí es cierto es que dicho espectáculo existió y yo estuve ahí. Que me perdone U2, el Cirque du Soleil y el Ringling Bros. pero yo que lo viví, puedo decir que fuel el chow más cabronsísimo que he visto en mi vida, no por nada lo recuerdo tan detalladamente tantísimos pinches años después, me cae que ya no hacen espectáculos como antes. Chale...